viernes, 21 de julio de 2017

CONVIVENCIA Y ARMONÍA.ENTRE VECINOS

Tener un trato educado con todos los vecinos facilita, en buena medida, la convivencia. Ser respetuosos y amables es actuar por el bien de todos.
Convivir con los vecinos
A lo largo de nuestra vida, y salvo algunas excepciones, es habitual tener que convivir con los vecinos de nuestra comunidad. Encuentros en la escalera, en el garaje, en el ascensor, o en cualquier otra dependencia comunitaria. Hay que procurar ser educados con todos los vecinos, aunque alguno de ellos no sea de nuestro agrado. Tener un trato educado con todos ellos facilita, en buena medida, la convivencia. Es por el bien de todos. Tenemos que ser amables siempre.
Obligaciones

Cuando se vive en comunidad hay que respetar las normas y cumplir ciertas obligaciones, para que todo funcione correctamente. Si con alguna norma no estamos de acuerdo, podemos decirlo en las reuniones, pero no "hacer la guerra" por nuestra cuenta. Debemos sacar la basura -si no tenemos un portero contratado-, limpiar la parte de escalera que nos toque con la regularidad acordada -si no hay contratado un servicio de limpieza-,tenemos que cerrar la puerta del portal y la del garaje, etc. El incumplimiento de estas reglas suele ser causa de muchos conflictos en las comunidades de vecinos.
"Tener un trato educado con los vecinos, facilita la 
convivencia"


Discrepancias
Son relativamente frecuentes las discrepancias de pareceres sobre los más diversos temas en muchas comunidades de vecinos. 

Ruidos y actividades molestas en general

El problema más habitual en toda convivencia vecinal son los ruidos, aunque el origen es variado: hay denuncias puntuales o esporádicas por fiestas,  continuas y reiteradas por hábitos ruidosos como caminar con tacones por el piso o mover muebles o camas de forma brusca y cotidiana.
La música, la televisión… y su volumen también suelen ser origen de problemas. Vivir en comunidad exige respetar las horas de descanso de los demás en todo momento,  por lo que los ruidos y actividades molestas deben limitarse o intentarse controlar lo más posible. El diálogo entre vecinos es lo más recomendable y buscar una solución que sea positiva para todas las partes implicadas.

La música excesivamente alta un lunes a la madrugada, una filtración que se escurre por el baño del departamento de arriba, la mascota del que vive al lado que ladra desde las cinco de la mañana: postales de la convivencia en las grandes urbes y, muchas veces, disparadores de conflictos vecinales que no siempre terminan de la mejor manera.
Debemos tener en cuenta que las comunidades de vecinos se rigen por mayorías que son las que deciden. Si aun así, no estamos de acuerdo, hay que utilizar los cauces legales para reclamar, pero no podemos romper la armonía de la comunidad. Hay que respetar a todos los vecinos y los acuerdos que se toman en las juntas oficiales. También tenemos que respetar la intimidad de los vecinos y la de su buzón (es un delito abrir la correspondencia ajena). También debemos evitar, en la medida de lo posible, las críticas a los vecinos y menos en su ausencia.

Convivencia

Para tener una convivencia lo más pacífica posible deberíamos procurar entre las muchas acciones posibles:

1. Cuidar las instalaciones comunes (garaje, portal, escaleras, jardines, piscina...)
2. Cuidar con no molestar si tenemos niños o animales de compañía, sobre todo en las zonas comunes.
  3. Tener cuidado con los ruidos molestos -sobre todo por la noche- como poner la televisión o la música muy alta, poner la lavadora o cualquier otro electrodoméstico que haga mucho ruido, hacer cualquier tipo de bricolaje como hacer agujeros con un taladro o dar golpes con un martillo, etc., etc.
 4. Tener mucho cuidado con el riego de las plantas, la limpieza de alfombras, manteles, etc. -sacudir el polvo de las alfombras, las migas de los manteles, etc.- y otras tareas domésticas que pueden ocasionar pequeños percances, etc. si alguien pasa por debajo de nuestro balcón o ventana en ese momento.
 5. Estar al día en el pago de las cuotas para evitar que la comunidad no pueda hacer frente a sus gastos corrientes y reparaciones necesarias.

   También tenemos que ser educados y saludar -dar los buenos días, buenas tardes... al menos- a los vecinos y personas que nos encontremos en las zonas comunitarias -garaje, portal, ascensor, etc.-. Para lograr una buena convivencia, no debemos olvidarnos ser respetuosos con todos los vecinos y no perder los buenos modales en ninguna situación ni circunstancia.
La Educación también juega un papel importante en la construcción de una convivencia adecuada desde la primera infancia, la infancia y la adolescencia.
Aprender a convivir, además de ser uno de los objetivos de todo sistema educativo, está considerado como uno de los retos fundamentales para la educación del siglo XXI. La educación que debemos promover se trata de una educación para la paz, para la convivencia, para la democracia, para la construcción de la justicia, para el compromiso con la eliminación de las desigualdades.


¿Cómo te llevas con tus vecinos?. Reflexiona y vive en armonía .

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