Tener un trato educado con todos los vecinos
facilita, en buena medida, la convivencia. Ser respetuosos y amables es actuar
por el bien de todos.
Convivir con los vecinos
A lo largo de
nuestra vida, y salvo algunas excepciones, es habitual tener que convivir
con los vecinos de nuestra comunidad. Encuentros en la escalera, en el
garaje, en el ascensor, o en cualquier otra dependencia comunitaria. Hay que
procurar ser educados con todos los vecinos, aunque alguno de ellos no sea
de nuestro agrado. Tener un trato educado con todos ellos facilita, en buena
medida, la convivencia. Es por el bien de todos. Tenemos que
ser amables siempre.
Obligaciones
Cuando se vive en comunidad hay que respetar las normas y cumplir ciertas obligaciones, para que todo funcione correctamente. Si con alguna norma no estamos de acuerdo, podemos decirlo en las reuniones, pero no "hacer la guerra" por nuestra cuenta. Debemos sacar la basura -si no tenemos un portero contratado-, limpiar la parte de escalera que nos toque con la regularidad acordada -si no hay contratado un servicio de limpieza-,tenemos que cerrar la puerta del portal y la del garaje, etc. El incumplimiento de estas reglas suele ser causa de muchos conflictos en las comunidades de vecinos.
"Tener un trato
educado con los vecinos, facilita la
convivencia"
Discrepancias
Son relativamente
frecuentes las discrepancias de pareceres sobre los más diversos temas en
muchas comunidades de vecinos.
Ruidos y actividades molestas en general
El problema
más habitual en toda convivencia vecinal son los ruidos, aunque el origen es
variado: hay denuncias puntuales o esporádicas por fiestas, continuas y
reiteradas por hábitos ruidosos como caminar con tacones por el piso o mover
muebles o camas de forma brusca y cotidiana.
La música, la
televisión… y su volumen también suelen ser origen de problemas. Vivir en
comunidad exige respetar las horas de descanso de los demás en todo
momento, por lo que los ruidos y actividades molestas deben limitarse o
intentarse controlar lo más posible. El diálogo entre vecinos es lo más
recomendable y buscar una solución que sea positiva para todas las partes
implicadas.
La música
excesivamente alta un lunes a la madrugada, una filtración que se escurre por
el baño del departamento de arriba, la mascota del que vive al lado que ladra
desde las cinco de la mañana: postales de la convivencia en las grandes urbes
y, muchas veces, disparadores de conflictos vecinales que no siempre
terminan de la mejor manera.
Debemos tener
en cuenta que las comunidades de vecinos se rigen por mayorías que son las que
deciden. Si aun así, no estamos de acuerdo, hay que utilizar los cauces
legales para reclamar, pero no podemos romper la armonía de la comunidad. Hay
que respetar a todos los vecinos y los acuerdos que se toman en las juntas
oficiales. También tenemos que respetar la intimidad de los vecinos y la
de su buzón (es un delito abrir la correspondencia ajena). También debemos
evitar, en la medida de lo posible, las críticas a los vecinos y menos en su
ausencia.
Convivencia
Para tener
una convivencia lo más pacífica posible deberíamos procurar entre las
muchas acciones posibles:
1. Cuidar las instalaciones comunes (garaje, portal,
escaleras, jardines, piscina...)
2. Cuidar con no molestar si tenemos niños o
animales de compañía, sobre todo en las zonas comunes.
3. Tener cuidado con los ruidos molestos -sobre
todo por la noche- como poner la televisión o la música muy alta, poner la
lavadora o cualquier otro electrodoméstico que haga mucho ruido, hacer
cualquier tipo de bricolaje como hacer agujeros con un taladro o dar golpes con
un martillo, etc., etc.
4. Tener mucho cuidado con el riego de las
plantas, la limpieza de alfombras, manteles, etc. -sacudir el polvo de las
alfombras, las migas de los manteles, etc.- y otras tareas domésticas que
pueden ocasionar pequeños percances, etc. si alguien pasa por debajo de nuestro
balcón o ventana en ese momento.
5. Estar al día en el pago de las cuotas para
evitar que la comunidad no pueda hacer frente a sus gastos corrientes y
reparaciones necesarias.
También tenemos que ser
educados y saludar -dar los buenos días, buenas tardes... al menos- a
los vecinos y personas que nos encontremos en las zonas comunitarias
-garaje, portal, ascensor, etc.-. Para lograr una buena convivencia,
no debemos olvidarnos ser respetuosos con todos los vecinos y no
perder los buenos modales en ninguna situación ni circunstancia.
La Educación
también juega un papel importante en la construcción de una convivencia
adecuada desde la primera infancia, la infancia y la adolescencia.
Aprender a
convivir, además de ser uno de los objetivos de todo sistema educativo, está
considerado como uno de los retos fundamentales para la educación del siglo
XXI. La educación que debemos promover se trata de
una educación para la paz, para la convivencia, para la democracia, para la
construcción de la justicia, para el compromiso con la eliminación de las
desigualdades.
¿Cómo te llevas con tus vecinos?. Reflexiona y vive en armonía .





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