La corrupción es un fenómeno que afecta la gobernabilidad del país, la
confianza en las instituciones y los derechos de las personas. Se trata de un
fenómeno que no se concentra en un solo sector o institución, por el contrario,
tiene diferentes formas y aparece de manera diversa en el escenario social,
político y económico.
La lucha contra este fenómeno, requiere de un trabajo estratégico con
enfoques e intervenciones interdisciplinarias, considerando las graves
consecuencias que trae consigo en nuestra sociedad, por lo que constituye uno
de los desafíos de mayor importancia en nuestro país, al considerarse un
fenómeno social complejo que trasgrede las normas jurídicas y éticas, que
genera una sanción jurídica (sea ésta de carácter administrativo o penal); y
una sanción moral por parte de la sociedad, en la medida que afecta finalmente
derechos fundamentales.
En el Perú, se ha destapado una ola de denuncias de corrupción con características que vale la pena precisar: en algunos casos, son economía ilegal pura y dura; en otros, hay una relación activa entre economía ilegal y legal; existen también redes de corrupción que se organizan desde y en el Estado; y, finalmente, redes que se constituyen al margen de este, pero que tienen la intención de capturar alguno de sus sectores.
La corrupción es el principal problema del Perú, según INEI
El Instituto Nacional de Estadística e Informática (Inei) informó que la corrupción desplazóa la delincuencia como el principal problema que afecta al país según la última Encuesta Nacional de Hogares (Enaho) realizada entre noviembre 2016 y abril 2017.
A esta se suman la delincuencia (44.5%) como el segundo problema, seguido
de la pobreza (19.8%), la falta de seguridad ciudadana (19.1%), falta de empleo
(13.4%), mala calidad de la educación estatal (12.2%), falta de credibilidad y
transparencia en el Gobierno (7.4%), los bajos sueldos/aumento de precios
(6.8%), la falta de cobertura/mala atención en salud pública (5.9%), la
violencia en los hogares (5.4%) y la falta de apoyo a la agricultura (3.6%).
EFECTOS ECONÓMICOS
La corrupción mina el desarrollo económico ya que genera ineficiencia y distorsiones
considerables. En el sector privado, la corrupción
incrementa el coste de los negocios y actividades empresariales ya que a éste
hay que sumar el precio de los propios desembolsos ilícitos, el coste del manejo
de las negociaciones con los cargos públicos, y el riesgo de incumplimiento de
los acuerdos o de detección.La corrupción también genera distorsiones en
el sector público al desviarse inversiones públicas a proyectos de
capital en los que los sobornos y mordidas son más abundantes. Los funcionarios
pueden incrementar la complejidad de los proyectos del sector público para
ocultar o allanar el camino para tales tratos, distorsionando de este modo
todavía más la inversión.
EFECTOS MEDIOAMBIENTALES Y SOCIALES
La corrupción facilita la destrucción medioambiental.
Los países corruptos pueden tener formalmente una legislación destinada a
proteger el ambiente, pero no puede ser ejecutada si los encargados de que se
cumpla son fácilmente sobornados. Lo mismo puede aplicarse para los derechos
sociales, la protección laboral, la sindicación y la prevención del trabajo
infantil. La violación de estos derechos legales permite a los países corruptos
ganar una ventaja económica ilegítima en los mercados internacionales.
EFECTOS POLÍTICOS
La corrupción produce desconfianza en los partidos políticos, en los dirigentes políticos
y en la mayor parte de instituciones públicas. Conduce a mucha gente a adoptar
estrategias menos cooperativas y fomenta la deserción con el objeto de no ser
explotado por personas pertenecientes a redes corruptas. Como consecuencia de
lo anterior, en muchos países, genera abstención y
pérdida del interés por la política, por períodos prolongados. Eso sí,
ocasionalmente, aparecen movimientos de protesta que tratan de confrontarse con
el poder político, y generan inestabilidad política y subsiguientemente
represión política o policial.

EFECTOS EN LA AYUDA HUMANITARIA
Está en aumento la escala de la ayuda humanitaria a las regiones pobres e
inestables del mundo, pero es muy vulnerable a la corrupción, siendo la ayuda
alimentaria, a la construcción y otras ayudas valiosas, las que están sometidas
a mayor riesgo. La ayuda alimentaria puede ser desviada de su destino
intencional directa y físicamente, o indirectamente a través de la manipulación
de las evaluaciones de necesidades, registro y distribución, para favorecer a
ciertos grupos o individuos. Del mismo modo, en la construcción y acogida hay
numerosas oportunidades de desviación y beneficio a través de una ejecución de
calidad inferior, mordidas o contratos y favoritismos en la provisión de
material de acogida adecuado.
LUCHA CONTRA LA CORRUPCIÓN
Existen entidades nacionales e internacionales,
oficiales y privadas, con la misión de supervisar el nivel de corrupción
administrativa internacional, como es el caso de la Organización
de las Naciones Unidas (ONU), la Organización
de los Estados Americanos (OEA), y Transparencia
Internacional. Además, la corrupción no es
sólo responsabilidad del sector oficial, del Estado o del Gobierno de turno,
sino que incluye muy especialmente al sector privado, en cuyo caso se puede
hablar de corrupción empresarial o de tráfico de influencias entre el
sector privado y el público. En muchos países, como en los de Latinoamérica,
dicho sector tiene una gran influencia estatal y por lo tanto el nivel de
corrupción presente en esos países tiene mucho que ver con la manera en la que
se comporta el sector privado en conjunto con los sistemas políticos.
La lucha contra la corrupción implica dos enfoques
complementarios: uno concentrado en el combate frente a los actos realizados y
otro concentrado en acciones preventivas. Entre las acciones preventivas se
pueden nombrar la transparencia de las instituciones ante el uso de recursos
públicos, mayor independencia de los medios de comunicación y la revisión legal
de las normas que se relación con el poder judicial para lograr una mayor
independencia del poder ejecutivo y legislativo. Si el poder legislativo y
ejecutivo son controlados por ciertos partidos corruptos, estos pueden
modificar la situación legislativa entorpeciendo las labores judiciales o
incluso convirtiéndolas en algo inocuo. En ciertas épocas históricas, la
aparición de manifiestos, figuras intelectuales o nuevos partidos políticos
provocan los cambios necesarios en la legislación necesarios para que actos de
esta índole no sucedan.

A continuación un video sobre la corrupción, un
problema que afecta a todos:
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